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November 10th at 5:50pm

USA Asfixia Afganistán.

Hola Humano,

 

Bienvenido a un cortodocumental de MarginalMedia.

 

Afganistán. En los dos últimos meses hemos dedicado tres vídeos a este páis. Pensábamos que ya lo podíamos dejar de lado durante un tiempo. Nos equivocamos, aquí va otro vídeo. Y es que es difícil quedarse callado ante la situación que van a escuchar. Prometemos intentar no mostrarles ninguna imagen que pueda afectar tanto su estado de ánimo como la distribución de este vídeo en esta plataforma. Así que no dejen de prestar atención a los datos.

USA Asfixia Afganistán

Que se avecinaba una hambruna en Afganistan desde el mismo instante que el Taliban se hizo con el poder era un suceso sobradamente anunciado por las organizaciones humanitarias que aún permanecen en el país. Sin ir más lejos, David Baesley, Director General del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, predecía en agosto que 14 millones de afganos iban a pasar hambre este invierno. Hace ahora una semana, a finales de octubre, dice que van a ser 22.8 millones los que enfrenten una inseguridad alimentaria aguda y "marchen hacia la inanición” a partir de este mes. “Niños van a morir”, dice Baesley a la agencia Reuters. La población de Afganistan es de 39 millones. 22.8 es más de la mitad de la población.

 

Si esto se ve venir desde el verano ¿cómo es posible que nadie esté haciendo nada? Eso es lo que queremos denunciar porque esos miles de niños que van a morir de hambre van a ser víctimas del politiqueo: son las políticas estadounidenses hacia Afganistán las que están empujando al país a una crisis económica y a esta hambruna que ya tiene encima. Desde el mismo instante que las tropas estadounidenses se retiraron en agosto, Washington impuso severas restricciones económicas al gobierno talibán.

 

Esta hambruna va más allá de la insuficiente ayuda que los afganos puedan recibir del exterior. Las restricciones impuestas por Estados Unidos al sistema bancario del país están provocando una grave escasez de divisas. Esto está impulsando la inflación, encareciendo los bienes, al igual que sofocando la capacidad del país para mantener las importaciones. Gran parte de la comida de Afganistán se importa.

 

Las reservas de divisas de Afganistán están disminuyendo rápidamente y pronto se agotarán. Cuando eso ocurra, los economistas auguran que es casi seguro que va a provocar una parada en las importaciones, bloqueando el acceso de millones de afganos a los alimentos, así como probables corridas o estampidas bancarias y devaluación de la moneda.

 

A pesar del intenso interés estadounidense en el destino de Afganistán el pasado verano, tanto a los que apoyaron como a los que criticaron la decisión de la retirada de tropas del presidente Biden, Afganistan ya no les interesa. Prevenir la hambruna requeriría cambios de política que reconozcan implícitamente el gobierno de los talibanes, algo que unos ni otros están ansiosos por alentar. Así que, el Departamento del Tesoro de Biden anunció recientemente que no tenía intenciones de levantar las restricciones que impulsaban la crisis. 

 

"No lo puedo decir más alto o más a menudo: debido a las restricciones de Estados Unidos al sector bancario, la economía afgana está colapsando. Millones de personas morirán si este problema no se soluciona para poder introducir dinero en efectivo y liquidez en el sistema". Tuiteó Fatima Ayub, directora de políticas de Crisis Action, un grupo de ayuda a este conflicto.

 

Muchos países tienen déficits comerciales, en los que el valor de sus importaciones supera al de las exportaciones. Normalmente, esto no es un problema. Pero Afganistán sufre una condición común a las zonas de guerra: tiene muy poca capacidad de producción y, por lo tanto, debe importar bienes, incluidos alimentos y electricidad, por un valor varias veces superior al valor de sus exportaciones.

 

Los déficits comerciales no se cargan a crédito; tienen que pagarse con moneda fuerte. Afganistán, para cubrir su déficit, envía al exterior miles de millones de dólares en moneda cada año. Parte de esto proviene de los ingresos fiscales, la mayoría proviene de la ayuda exterior.

 

Afganistán había acumulado un arsenal de reservas de divisas de: 9.400 millones de dólares, suficiente para cubrir aproximadamente 18 meses de importaciones. Pero todo este dinero se mantiene en bancos en el extranjero, incluidos $ 7 mil millones en los Estados Unidos. Cuando los talibanes se hicieron cargo, Washington congeló este dinero.

 

Estados Unidos también detuvo su ayuda externa directa al páis, cortando el flujo de dólares que reponía esas reservas.

 

Ahora, Afganistán, según declaran sus autoridades, tiene solo entre 110 y 220 millones de dólares en reservas disponibles, 

 

Cuando se acabe, provocará lo que los economistas llaman una "parada repentina", en la que las importaciones se detendrán en gran medida. El gobierno tampoco podrá seguir pagando a sus funcionarios públicos, con el riesgo de que se cierren los pocos servicios que quedan. Y los ciudadanos comunes ya no podrán tener acceso a dinero en efectivo.

 

El resultado van a ser apagones resultantes de la escasez de electricidad, la interrupción del comercio y el transporte a medida que se agotan las importaciones de combustible y, lo peor de todo, la grave escasez de alimentos.

 

Empeorando las cosas, el valor de la moneda afgana, el afghani, probablemente se desplomará a medida que los ciudadanos y los especuladores se apresuren a cambiarlo por monedas extranjeras más seguras. Eso podría desencadenar una hiperinflación, lo que haría que los pocos productos que queden sean inasequibles.

 

Ed Dolan, un economista de la Universidad de Yale, escribe sobre esta amenaza de la hiperinflación: “Hay pocas dudas de que al menos algunas de las vías de retroalimentación están preparadas y listas para explotar en Afganistán”

 

Esto también eliminaría el valor de cualquier dinero o activo que posean los ciudadanos o las empresas, reduciendo a la clase media afgana que surgió en los últimos años a la pobreza.

 

El gobierno talibán está tomando medidas para evitar esto, imponiendo restricciones a las importaciones, reteniendo los salarios de algunos funcionarios públicos y prohibiendo a los ciudadanos retirar más de 200 dólares por semana.

 

Pero la crisis ya la tienen encima. Muchos afganos han abandonado el afghani por monedas extranjeras más estables. La inflación está aumentando, poniendo los bienes básicos fuera del alcance de muchos ciudadanos. Los precios del combustible y el aceite de cocina se han más que duplicado. El precio de la harina ha subido un 20 por ciento.

 

En algunas partes del país, es aún peor. Según tuitea esta periodista, los huevos y la harina han aumentado a más del doble de precio en la provincia de Ghazni. (A este tweet alguien responde con otro informando que la hambruna ya está empujando a algunos padres a vender a sus niñas. Hay un reportaje de la BBC que yo he visto sobre esto) Estos aumentos pronunciados de precios fomentan el acaparamiento, lo que hace que los precios suban aún más.

 

Las agencias internacionales o las organizaciones benéficas son en gran parte incapaces de proporcionar ayuda o alimentos debido a otra restricción estadounidense: las sanciones económicas.

 

Desde 2002, Estados Unidos ha designado a los talibanes como grupo terrorista internacional, prohibiendo todo negocio con ellos. Ahora que los talibanes son el gobierno de Afganistán, esto prohíbe la mayor parte de la ayuda en el país, incluso si se otorga directamente a los civiles afganos.

 

El Departamento del Tesoro ha abierto algunas excepciones humanitarias a las sanciones. Pero estas son tan estrechas y vagamente definidas que, según un informe del Centro para el Desarrollo Global, la mayoría de los grupos internacionales han llegado a la conclusión de que no tienen más remedio que detener todos los servicios en Afganistán.

 

Como resultado, los grupos de ayuda no solo son incapaces de mejorar la escasez de alimentos, han tenido que retirar incluso los servicios que ofrecían antes de la toma de poder de los talibanes.

 

“Antes de que los talibanes llegaran a Kabul, habíamos estimado que más del 50 por ciento vivía por debajo del umbral de pobreza; a principios del próximo año será del 97 por ciento ”, ha dicho a la BBC Kanni Wignaraja, un líder senior del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

 

"No hemos visto este nivel de pobreza casi universal en ningún país en la historia reciente", agregó.

 

Otros factores han agravado los peligros. Una sequía ha reducido la producción agrícola nacional. También lo han hecho los recientes combates rurales. El gobierno talibán  o no ha sabido o no ha podido reanudar servicios básicos. Miles de civiles huyeron de la invasión de los talibanes por el país durante el verano, creando grandes poblaciones desplazadas en Kabul y otras ciudades…

 

Pero la crisis es, en gran parte, de origen estadounidense, impuesta por decisiones políticas deliberadas con resultados que se predijeron con meses de anticipación. Si los fondos afganos no se descongelan, la gente morirá. Así de simple.

 

De momento Washington no mueve un dedo. Descongelar la moneda de Afganistán o flexibilizar las sanciones significaría reconocer el gobierno de los talibanes y darle a ese gobierno mayores recursos y posibilidades de supervivencia.

 

Aún así, los costos de esta política se imponen en gran medida a los mismos civiles afganos a quienes la política pretende proteger. La guerra estadounidense en Vietnam, y más tarde en Afganistán, a veces se describió irónicamente como "destruir la aldea para salvarla". Ahora, Estados Unidos puede estar matando de hambre a los afganos para salvarlos. 

 

El Centro para el Desarrollo Global, en el informe mencionado, ha sugerido algunas políticas intermedias para prevenir desastres sin liberar completamente al gobierno talibán de las restricciones económicas.

 

Washington podría "permitir la liberación limitada y monitoreada de reservas para pagar importaciones esenciales" como alimentos y combustible, o para apuntalar el valor del afghani. La liberación condicional de las reservas podría, dice el informe, "ayudar a satisfacer las necesidades de los afganos comunes que enfrentan la inseguridad alimentaria sin dar a los talibanes un control discrecional".

 

Incluso esto, sin embargo, requeriría un cambio de Washington, cooperando efectivamente con los talibanes en la reconstitución de Afganistán de la inseguridad alimentaria y la inflación galopante. Eso puede ser difícil de digerir para los políticos estadounidenses, asi que puede que mantengan las condiciones que están causando esta hambruna cada vez más inminente.

 

Como apunta en sus tuits este reportero de Al Jazeera “Las sanciones y la retención de fondos no afectarán a los talibanes de alto rango; estos tienen apoyo y dinero para toda la vida. Ni a los soldados del talibán que ya pasaron hambre y no cobraron paga alguna durante 20 años“ “Así que cuando no se sueltan los fondos, literalmente se está permitiendo que millones mueran de hambre y asegurando que otros pierdan sus trabajos”.

 

La especie humana parece tener una capacidad inconmensurable para crear desgracias y desastres uno tras otro.

 

Hasta la próxima, La Paz

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Categoría: Actualidad
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