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July 23rd at 7:32pm

OMS. En la encrucijada

Hola humano,

Bienvenido a un cortodocumental de MarginalMedia.

 

El martes 7 de julio, el presidente Trump comenzó formalmente el proceso de sacar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud, acusando a la organización de no responsabilizar al gobierno chino por su manejo del coronavirus.

De producirse, la retirada no entraría en vigor hasta el próximo mes de julio. Pero la posibilidad de perder a Estados Unidos como miembro, de lejos el mayor donante de la OMS, es un gran golpe para la organización. El palo, ya anticipado, llegaba justo un día después de que la organización hubiese recibido otro palo cuando 239 científicos de 39 países le dirigieran una carta abierta reclamando que actualizase su información sobre la transmisión del virus. Que reconociese la transmisión aérea de covid-19, algo que aún no reconocía con claridad en la última actualización hecha el 29 de junio. 

Por su parte, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, respondía condenando la falta de liderazgo en la lucha contra la pandemia global de coronavirus. Y apuntaba hacia presidentes como Trump y Bolsonaro al manifestar que “La mayor amenaza actual no es el virus en sí mismo, sino la falta de liderazgo y solidaridad a nivel nacional y global”.

Algo parece claro, esto es una pandemia, transmitida de casa en casa y de país en país, nos afecta a todos. Cuanto menos unidos estemos más vamos a tardar en controlarla. Todos hemos de poner por nuestra parte. Por la mía, yo pongo este vídeo.

De los cientos de comentarios que llevo leído  bajo los vídeos y publicaciones de la network MarginalMedia sobre la Organización Mundial de la Salud (u OMS), aún no he leído uno que se haya molestado en explicar qué es este organismo y cual es su finalidad. Todo el mundo tiene una opinión sobre la OMS, principalmente negativa, pero nadie cuenta ni como surgió, ni cómo funciona, ni de donde vienen los problemas. En este cortodocumental  vamos a explicar un poco eso, vamos a analizar las críticas que está recibiendo la organización y vamos a ver cómo podemos avanzar considerando éstas.

 

 OMS, en la Encrucijada/ La Crucifixión de la OMS

 

La Organización Mundial de la Salud se fundó como parte de las Naciones Unidas a raíz de la Segunda Guerra Mundial, en los albores de lo que algunos llaman Pax Americana o el Siglo Americano. Producto de la fe embriagadora de esa época en la cooperación internacional. La OMS declaró como su objetivo fundador "el logro por parte de todos los pueblos del más alto nivel de salud posible". En la práctica, este amplio propósito se ha traducido en alertar al mundo sobre posibles amenazas a la salud pública, prevenir la propagación de enfermedades y defender la política universal de atención de la salud.

Durante emergencias como el coronavirus, la OMS está destinada a actuar como un organismo coordinador, empleando a sus 7,000 trabajadores distribuidos en 150 oficinas en todo el mundo para organizar una respuesta global, guiar la contención, declarar emergencias y hacer recomendaciones en cooperación con los países miembros. Si alguna vez se descubre una vacuna para el coronavirus, la OMS desempeñará un papel importante en la coordinación de su distribución e influirá en su precio.

La OMS no tiene autoridad directa sobre ninguno de sus 195 estados miembros, por lo que su misión a menudo excede sus habilidades. Y como cualquier órgano rector, la organización está sujeta a presiones presupuestarias y políticas, especialmente de naciones poderosas como Estados Unidos y China, así como de financiadores privados como la Fundación Gates.

Según escribe el consejo editorial de The Times, el historial de la OMS de responder a emergencias es desigual. Si bien cuenta con muchos logros trascendentales, incluida la erradicación de la viruela, la casi erradicación de la poliomielitis, el desarrollo de una vacuna contra el ébola, y una gran expansión de los servicios básicos de atención médica en los países de bajos ingresos, también sufre de esclerosis institucional (escribe The Times). La lenta respuesta de la organización al brote de ébola en África occidental en 2014 fue el principal responsable de la gravedad de esa epidemia, que mató a 11,000 personas en dos años. La administración de Obama se disgustó tanto con la OMS entonces que pasó de ella para coordinar su respuesta al Ébola con otros países.

Igualmente ahora la OMS ha sido lenta y ha fallado en sus comunicaciones sobre el coronavirus. Desde el principio, la agencia se mostró reacia a reconocer la evidencia de que la transmisión sin síntomas desempeñaba un papel importante en la propagación del virus. En su lugar, la organización se enredó en consideraciones semánticas que resultaban engañosas.

La OMS, también se negó a respaldar inicialmente las máscaras para el público a pesar de la creciente evidencia de su potencial efectividad. La OMS revocó su recomendación en junio, cuando prácticamente todos los científicos y gobiernos habían estado recomendando máscaras durante meses.

La OMS. también se ha visto envuelta en controversias políticas, en gran parte debido a su deferencia percibida hacia el gobierno chino.

Los médicos chinos dieron la alarma de que el coronavirus se estaba propagando potencialmente de humano a humano a fines de diciembre. Sin embargo, a mediados de enero, la OMS continuó confirmando las afirmaciones de los funcionarios chinos, que decían lo contrario.

Cuando finalmente el gobierno chino reconoció públicamente el riesgo de transmisión de persona a persona el 20 de enero, el virus ya se estaba incubándo en las principales ciudades chinas y había llegado al estado de Washington. La OMS aún tardó 10 días más en declarar una emergencia de salud global, tiempo durante el cual el virus pudo estar propagándose por el mundo. Grave error puesto que debido a la naturaleza exponencial de la propagación del coronavirus, el tiempo de respuesta es importante. En ciudades como Nueva York se estima que de haber actuado una o dos semanas antes podría haber reducido los casos de infección entre un 50 y un 80 por ciento.

La exclusión de Taiwán por parte de la OMS, que China se niega a reconocer como estado soberano, también puede haber obstaculizado la respuesta global a la pandemia. Funcionarios de salud taiwaneses dicen que advirtieron a Pekin y a la organización el 31 de diciembre sobre "casos de neumonía atípica" en Wuhan, pero que no recibieron una respuesta satisfactoria. Ese mismo día, Taiwán comenzó a tomar medidas preventivas de salud, que los epidemiólogos han descrito como de las más efectivas del mundo: la isla, a pesar del contacto permanente con China y con una población de más de 23 millones ha tenido menos de 500 infectados y 7 muertes.

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Como vemos, las críticas a la Organización Mundial de la Salud no son pocas y están mayormente justificadas. Pero, para entender las limitaciones de este organismo estaría bien poner esas críticas en su contexto real. Esta última, por ejemplo: “La Organización Mundial de la Salud no reconoce a Taiwan”. ¿Y cómo puede hacerlo? Si la ONU no reconoce a Taiwan y la OMS es un organismo de la ONU ¿como podría reconocer a Taiwan? Estos son los 18 países que reconocen a Taiwan, ¿ves tu país entre ellos? Una cosa es lo que podamos querer tú o yo. Y otra es lo que quieran nuestras autoridades. Si queremos cambiar algo tendremos que cambiar a nuestras autoridades, que son quienes toman las decisiones por nosotros.

La OMS falló desoyendo a los funcionaros de salud taiwaneses, pero de haberlos oído, ¿hubiese seguido tu país las indicaciones de Taiwan? Puede que sí, puede que no. Lo que a día de hoy, con toda la información sobre el coronavirus que ya tenemos, aún vemos, es que hay países que siguen desoyendo las indicaciones más elementales simplemente porque prefieren hacer lo que quieren. Y en ese sentido, las críticas del director de la OMS sobre falta de solidaridad tanto a nivel nacional como internacional también hay que oírlas.

La OMS tiene un presupuesto en torno a los 4500 millones de dólares. Ese es el presupuesto de algunos hospitales. Con ese dinero ha de atender a 195 países. Una debilidad estructural de la organización, quizás la más importante como ha demostrado esta pandemia, es que depende de la información de sus países miembros. La OMS no encubrió las falsedades chinas al comienzo de todo esto, las transmitió; simplemente porque la organización estaba obteniendo su información de las mismas autoridades chinas que estaban engañando a su propia gente. La OMS presentó esa información como suya tal como yo te presento esta información y tú puedas pensar que es mía. Yo no investigo la información, no tengo presupuesto para ello, toda la información que oyes en mis vídeos la cojo de algún lado. La OMS hace lo mismo, coge la información de sus estados miembros. Cuando un equipo de la OMS visitó China en febrero para evaluar la respuesta que estaba dando el gobierno lo hizo conjuntamente con los representantes de China, el informe resultante son las actividades que las autoridades chinas hacen ver o creer que están llevando a cabo.

Como dice Charles Clift, un consultor senior en el Centro de Salud Universal de Chatham House que trabajó en la OMS de 2004 a 2006. "Nos gustaría más transparencia, eso es cierto, pero si los países encuentran razones para no ser transparentes, es difícil saber qué podemos hacer al respecto”. La OMS ha de creerse lo que le diga China, Rusia y Corea del Norte. Si Corea del Norte no ha informado de ningún caso de coronavirus, la OMS no está en condiciones de decir lo contrario.

Con un presupuesto tan ridículo, tampoco está en condiciones de enojar a los estados miembros, ni a China ni a los miembros menores, como se puso en evidencia durante la epidemia de ébola en 2014 cuando tardó meses en declarar una emergencia de salud pública por evitar señalar a tres pequeños países africanos. En comparación con entonces, la respuesta a esta pandemia ha sido mucho más rápida, pero aún criticable.

Es una fina linea la que ha de caminar la OMS entre la necesidad de cooperación y el intercambio de información de los Estados miembros y la necesidad de responsabilizarlos por los errores. Durante el brote de SARS en 2003, la OMS sí criticó a China por su falta de transparencia y preparación, lo que había permitido que el virus se propagara sin control. Incluso más tarde, China admitió errores en el manejo del brote.

La misma crítica no se ha expresado esta vez. Un estudio encontró que China podría haber limitado sus propias infecciones hasta en un 95 por ciento si el gobierno hubiera actuado en ese período temprano cuando los médicos dieron la primera alarma y el Partido Comunista chino todavía negaba el alcance del problema. Problema que la OMS luego aumentaría al esparcir la información errónea de las autoridades chinas.

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Así que tenemos una Organización Mundial de la Salud, débil criticada y como escribió la editorial de The Times, con “esclerosis institucional”. Qué hacer: ¿nos deshacemos de ella o la reformamos?

Pues continuando con el mismo consejo editorial del Times, A pesar de sus defectos, la OMS ha demostrado ser una fuerza en gran medida para bien durante sus 72 años de vida. Su corto presupuesto no le permite tener los recursos para cumplir adecuadamente con su misión. Pero “No es una burocracia fallida", expresa William Foege, ex director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que trabajó en la campaña internacional para erradicar la viruela. “Hay que ir donde actúan y ver todo lo que hacen cada año”, dijo.

La junta de la OMS pide más poder y financiación, no menos. He invita a Estados Unidos y otras naciones miembros, como Brasil, que también amenazó recientemente con abandonar la organización, a que vean la agencia por lo que es: un reflejo de los países que la crearon y que escribieron sus estatutos. “Si no les gusta lo que ven, deberían trabajar para mejorar esa reflexión “, dicen.

The Japan Times expresa una opinión similar. Más fondos ayudarían a la organización y la harían menos independiente de China. Aunque según ellos la influencia de Pekín no es principalmente financiera, más bien, se deriva del talento  para construir coaliciones dentro de la organización, lo que le da un poder significativo sobre las decisiones del cuerpo, incluida la selección de su líder. La retirada de fondos por parte de Estados Unidos, argumentan, le hace perder su principal punto de influencia.

Los expertos coinciden en que a pesar de que la OMS ha dado algunos pasos en falso durante la pandemia, en general ha ido bien considerando sus limitaciones organizativas. Ashish Jha, director del Instituto de Salud Global de Harvard, dijo que la retirada estadounidense "perjudicará tanto la salud pública mundial como la salud del pueblo estadounidense".

In The Atlantic, Zeynep Tufekci argumenta que arreglar la OMS comienza con la financiación, pero no termina con ello, "Es necesario asegurarse -escribe-  que la organización esté dirigida por profesionales de la salud a quienes se les otorgue la libertad de ser independientes y los medios para resistir la intimidación y la presión, y que demuestren una columna vertebral y un compromiso inquebrantable con el juramento hipocrático cuando más cuentan”.

Según Kelley Lee, investigadora de la Universidad Simon Fraser en Columbia Británica, quien ha publicado un libro sobre la organización, es una cuestión de transformarse mas que de repararse. Las Naciones Unidas y la OMS fueron concebidas durante un período en que los Estados-nación, y particularmente los Estados Unidos, fueron los principales agentes del poder global. Los estados siguen ahí pero el auge de Internet y los gigantes tecnológicos multinacionales como Facebook significan que ya no son los únicos actores importantes en el escenario mundial.

Kelly Lee nos sugiere una analogía, piense en una computadora vieja: puede actualizarla a lo largo de los años, pero en cierto momento, deberá comprar una nueva. En lugar de intentar actualizar su Macintosh para transmitir Netflix, es mejor que obtenga un iPad.

¿Y en qué consistiría "esta nueva versión para iPad de la OMS“ ? Ella cree que probablemente debería tomar la forma de una autoridad supranacional que requiera que los países cedan el poder a nivel estatal a cambio de la seguridad global. Un ejemplo de tal institución es la Organización Mundial del Comercio, creada en la década de 1990 y que tiene el poder de hacer cumplir las sanciones.

Pero incluso la Organización Mundial del Comercio se ha visto obstaculizada por la negativa de la administración Trump a nombrar jueces. O sea que no va a ser sencillo arreglar o transformar la Organización Mundial de la Salud. A pesar de que la organización acaba de encargar una investigación independiente que analice las respuestas a la pandemia por parte de los Estados miembros y la propia OMS.

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¿Qué piensas tú de todo esto?. Yo estoy con la mayoría de los expertos que hablan de reformar y propulsar la OMS porque sigue siendo la mejor esperanza del mundo; lo mejor de lo que tenemos.

Pero soy pesimista al respecto. Un pesimismo que surge de leer a diario vuestros comentarios durante años. Por una parte el que muchos sólo seáis capaces de ver este asunto en el contexto de lo que Trump haya hecho, dicho, tuiteado o dejado de hacer, me hace ver las escasa perspectiva que la sociedad muestra a la hora de analizar problemas complejos. Por el otro, me desanima la creciente tendencia a arrebatar el poder de las instituciones internacionales, no cederlo. Tantas teorías de conspiraciones y tanto nacionalismo populista nos está haciendo olvidar la historia. Las instituciones internacionales que aún disfrutamos hoy surgieron como respuesta a dos guerras mundiales casi consecutivas que arrasaron el planeta. Fueron un intento de resolver los problemas juntos. Renunciar a ese propósito y renunciar a esas instituciones en lugar de actualizarlas cuando sea necesario, es un dar un paso atrás y volver a dejar el mundo en manos del más fuerte. Si todo ello desemboca en un mundo más fracturado y no están las organizaciones internacionales como puntos de encuentro, puede que acabásemos con una tercera guerra mundial que hiciese parecer un chiste a las dos primeras.

Y en cuanto a la Organización Mundial de la Salud, deshacernos de ella en tiempos de pandemias, cuando más vamos a necesitar de estar juntos y de acciones coordinadas; pues eso ya lo vivimos en la Edad Media cuando apareció la Peste Negra y los señores feudales decidieron que cada uno a su castillo. Y así les fue.

¿Vamos a volver nosotros también al medievo a vivir avasallados bajo el sometimiento de señores feudales?

 

Hasta la próxima.

 

La Paz

 

 

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Categoría: Actualidad
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