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February 2nd at 8:02am

Al Rescate de la Web

Hola Humano,

 

Bienvenido a un cortodocumental de MarginalMedia.

 

Me sorprende que no mucha gente reconozca a este hombre. Es el creador de la web. Aquel cachorro que él trajo al mundo hace 30 años se ha convertido en algo que no esperaba; una bestia que necesita ser domada. Él vuelve ahora con una solución, ¿pero podrá? El cachorro, la bestia, tiene ahora otros dueños ¿Van a permitirle estos llevar adelante su plan? Os lo contamos

 

Al Rescate del Internet

 

Cuando Tim Berners-Lee creó la World Wide Web en la Navidad de 1990, él creía que conectando a la humanidad, ésta, de una manera orgánica, mejoraría. En los últimos años Tim viene lamentándose de su creación. Lo bueno de la web (la conectividad, el acceso a información), ya lo conocemos. Ahora, cada vez más, también vamos experimentando lo malo: una web en la que los extremistas propagan odio y miedo, trolls políticos usan para pervertir el comportamiento de los votantes, y criminales para robar datos personales. La web ha creado oportunidades para los abusadores, ha dado voz a los terroristas y ha facilitado todo tipo de crímenes. ¿Están nuestras redes sociales diseñadas para generar conversaciones constructivas o sacan lo peor de la gente? ¿Nos arrastran a tendencias de pensamiento cada vez más polarizadas? Están son las preguntas que Tim viene preguntándose en los últimos años. 

 

Y él provee respuestas sencillas. Por ejemplo, para combatir la polarización de pensamiento ¿por qué Facebook, en lugar de sugerirte los amigos de tus amigos, no te sugiere ocasionalmente solicitudes de amistad de alguien que piense que pueda gustarte pero que pertenezca a otro país, a otra cultura, a otra religión, que anime a otro equipo de fútbol? Alguien con quien compartas gustos, pero que también exista alguna diferencia sobre la que poder debatir positivamente y contribuir a construir un mundo más tolerante. Una idea sencilla ¿porqué no implementarla? La respuesta es igualmente sencilla, porque Facebook es una compañía que está ahi para aportar beneficios a sus accionistas, no para que la gente sea más amable o el mundo un lugar más plácido.

 

A estas alturas todavía hay mucha gente que piensa que la información en la web es gratis simplemente porque ya no necesitan bajar hasta el kiosko en la calle y sacar dinero del bolsillo para pagar por un periódico. Tim Berners-Lee ahora piensa que tal vez fuese mejor así: que la web tuviese un coste directo, que accediéramos a páginas pagando por los servicios tal como antes comprábamos un floppy disc o un DVD con el programa que necesitábamos y eso, y sólo eso, es lo que adquiriésemos; porque en realidad, ahora, entre lo que adquirimos detrás de lo que parece información gratuita, hay mucho que dista de ser información

 

Tras el servicio de lo que vamos encontrando cuando navegamos la web hay un coste. Los gigantes proveedores del internet como Google y Facebook usan la publicidad para cubrir ese coste y generar ganancias. Por ejemplo, el 80% de los 136.000 millones de dólares que Google ingresó en 2018, vinieron de la publicidad. Los modelos publicitarios pueden fácilmente distribuir falsedades que dividen a la gente porque son más rentables, dan prioridad a los clicks antes que a la credibilidad. O dicho en otras palabras, el sistema publicitario anima a la gente a mentir antes que a informar.

 

Como respuesta a ésta y otras inquietudes Tim presentó en noviembre de 2019 el Contract for the Web o Contrato para la Web , una iniciativa de la World Wide Web Foundation para intentar abordar los problemas de manipulación política, noticias falsas, violaciones de privacidad y otras fuerzas malignas en Internet.

 

El contrato describe nueve principios centrales, tres de los cuales están dirigidos a gobiernos, tres a empresas y tres a los usuarios. La idea es que al comprometernos todas las partes implicadas en proteger a la web de su abuso, pudiésemos rescatar ese propósito inicial que tenía Tim y otros de que la web sea algo que beneficie a la humanidad. La realidad es que al ser un compromiso no vinculante, aún con el respaldo de más de 150 organizaciones, incluidas nombres como Google, Microsoft y Facebook ya vemos como están las cosas dos años más tarde. Un ambiente más tóxico, que sólo ha raíz de los últimos acontecimientos parece puede limpiarse un poco con el intervencionismo de los gobiernos. El tiempo ha mostrado que para estas grandes compañías, el respaldar el Contrato para la Web no ha sido mas que un lavado de cara y un ejercicio de relaciones públicas. El mismo año que surgió el Contrato Tim Berners-Lee estaba pidiéndole a Mark Zuckerberg que cesara los anuncios políticos específicos para las elecciones generales del Reino Unido. Y al jefe de Facebook por un oido le entró y por el otro le salió. Los logros a día de hoy del Contrato para la Web son cuestionables, parece haberse quedado en lo mismo que se quedan muchos acuerdos medioambientales: una declaración de buenas intenciones mas que algo que provoque un cambio real.

 

Así que Tim acude ahora al rescate con otra idea. Esta vez se enfoca en la acumulación de datos personales. Ya no dice Google y Facebook, ahora se refiere a los gigantes tecnológicos como: "silos”. Silos que acumulan tantos datos personales y poder que acaban convirtiéndose en plataformas de vigilancia y guardianes de la innovación. Este poder ha “descarriado”, según él, el internet. Y los reguladores piensan igual. Las grandes empresas de tecnología se enfrentan a reglas de privacidad más estrictas en Europa y algunos estados estadounidenses encabezados por California; y Google y Facebook ya se han visto afectadas por demandas antimonopolio.

 

La última propuesta de Tim tiene por objetivo usar la tecnología para dar más poder a las personas, avanzar hacia "la web que él originalmente quería”. Él quiere que seas tú y no las empresas tecnológicas quien controle tus datos personales. El modelo existente es el de estas empresas recolectando y acumulando datos poco menos que a su antojo. El que él sugiere es que tus datos personales estén todos recogidos en un “pod” (personal online data) o cápsula que sea como una caja fuerte que sólo tú puedas controlar. Ahí estaría toda tu información personal (sitios web visitados, compras con tarjeta de crédito, rutinas de entrenamiento, transmisión de música, etc…). Las empresas podrían obtener acceso a tus datos, con tu permiso, a través de un enlace seguro para una tarea específica (como procesar una solicitud de préstamo o entregar un anuncio personalizado). Podrían vincular y utilizar información personal de forma selectiva, pero no almacenarla.

 

La visión de Tim Berners-Lee está presentada en un proyecto de software de código abierto llamado Solid y tiene alguna remembranza con la formula de la web original: un conjunto de estándares tecnológicos que los desarrolladores pueden usar para escribir programas y que los empresarios y las empresas pueden usar para construir negocios. Tras Solid, Berners-Lee fundó la empresa Inrupt para impulsar la adopción. 

 

Inrupt presentó en noviembre su software de servidor para empresas y agencias gubernamentales. Y la puesta en marcha está iniciando un puñado de proyectos piloto ya este año, incluidos algunos con el Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña y con el gobierno de Flandes, la región de habla holandesa de Bélgica. El modelo comercial inicial de Inrupt es cobrar tarifas de licencia por su software comercial, que utiliza la tecnología de código abierto Solid, pero tiene herramientas de desarrollo, administración y seguridad mejoradas. La compañía con sede en Boston ha recaudado alrededor de $20 millones en fondos de riesgo.

 

Tim confía en que las empresas emergentes puedan desempeñar un papel crucial en la  adopción de esta nueva tecnología. La web, dijo, realmente despegó después de que Netscape introdujo el software de navegación de la web y Red Hat llevó Linux, el sistema operativo de código abierto, a los centros de datos corporativos. Inrupt apuesta porque las organizaciones de confianza sean inicialmente los patrocinadores de los pods. Las cápsulas son gratuitas para los usuarios. No tienes mas que acercarte hasta Solid y solicitar la tuya. Si el concepto despega, podrían surgir servicios de datos personales gratuitos o de bajo costo, similares a los servicios de correo electrónico actuales.

 

Si se establece un nuevo acuerdo sobre datos diferente del existente, los empresarios, ingenieros e inversores podrían ver oportunidades para nuevos productos y servicios, y que esto despegase tal como espegó la web original.

 

¿Inconvenientes del nuevo proyecto de Berners-Lee? Algunos en el campo de los datos personales dicen que la tecnología Solid-Inrupt es demasiado académica para los desarrolladores convencionales. Pero Tim ya recibió críticas hace 30 años de que la tecnología de la web era demasiado complicada y ahora vemos que no fue así. También cuestionan si la tecnología logrará la velocidad y la potencia necesarias para convertirse en una plataforma para aplicaciones futuras. Tim dice que su equipo no esta inventando su propio sistema de identidad y que cualquier cosa que funcione podría conectarse a su tecnología. Los desafíos técnicos para Inrupt están ahí pero no son insalvables. Su nueva tecnología podría desbloquear una enorme cantidad de innovación y convertirse en una nueva plataforma como lo fue el iPhone para aplicaciones de teléfonos inteligentes.

 

La cuestión es si las grandes empresas tecnológicas se van a cruzar en el camino de Tim o no. ¿Va a haber zancadillas? Según progresa la tecnología la presión sobre las grandes empresas para mantener el monopolio de datos personales crece. Google, Facebook, Apple, Microsoft y Twitter han formado un Proyecto de transferencia de datos, comprometiéndose a hacer portátiles los datos personales que tienen. Tim no sueña con transferencias entre los grandes. Él sueña con que cada humano pueda dormir con su cápsula de datos personales bajo la almohada si lo desea y de ahí solo salga la información que tú quieras para lo que tú quieras; y que esa información una vez usada se borre. 

 

 

———

 

Y más allá de los datos, él sueña con algo parecido a lo que le llevó crear la web hace ya más de 30 años, cuando soñaba con un lugar de conectividad que mejorará nuestra humanidad. Curiosamente, cuando en 1989 él juntaba los últimos procedimientos para localizar, vincular y presentar documentos multimedia en línea, se cumplían 100 años de la publicación de un libro en el que se leía: "Al otro lado del abismo del espacio, los intelectos vastos, fríos y poco comprensivos, miraron esta tierra con ojos envidiosos y, lenta y seguramente, trazaron sus planes contra nosotros". Ese libro es “La guerra de los mundos” de Herbert George Wells, una novela victoriana sobre los marcianos apoderándose del planeta Tierra. En lugar de marcianos podría hacer referencia a las grandes compañías tecnológicas, que han convertido la web de Tim, en la mayor máquina de propaganda de la historia. 

 

La web de hoy está pervirtiendo la conciencia y la voluntad individuales, está retorciendo nuestra mente y nuestro corazón, haciéndonos dóciles y crédulos un día y cabreados y engañados el siguiente. Los gigantes del internet se han vuelto irresponsables, anárquicos y arrogantes, y su codicia no se detendrá. La relación entre ellos, proveedores, y nosotros, consumidores, se ha vuelto abusiva. Sus servicios ponen en peligro la salud física y mental de niños y adultos, rompen lazos sociales, incitan al odio racial, de género y religioso, y hacen que el buen gobierno sea prácticamente imposible. Ahora dirigen electorados, revisan los "hechos", alteran la realidad y dañan las instituciones.

 

Los colonizadores de Internet nos tratan como vasallos o reclutas, tan seguros de si mismo están que ni siquiera pueden imaginar resistencia por nuestra parte. Cuando a sus ejecutivos se les llama a declarar pontifican sobre la "libertad" sabiendo que todo no es mas que un espectáculo. Si a estos directores ejecutivos realmente les importara algo mas que el dinero, ya habrían encontrado formas de detener la interferencia extranjera en las elecciones, las cruzadas genocidas, las noticias falsas, la comercialización de ideologías racistas, y la intimidación de las minorías. ¿Por qué igual que tenemos una Wikipedia para la información, no podemos tener una wikipedia para la democracia? ¿Para el seguimiento de la política? Porque donde está el dinero y el beneficio es en la mentira y el engaño, no en la credibilidad de los datos

 

Tim Berners-Lee esta desencantado de todo esto. Un 6 le da de puntuación a la web que tenemos. Ahora regresa y lucha por ella porque aún cree que no es la web la que nos está fallando, sino nosotros quienes le estamos fallando a ella. Y aún se siente con fuerza para hacer algo por la web. ¿Podrá? Pues habrá que ver, fácil que los colonizadores marcianos se lo merienden con patatas; pero no olvidemos que él es no sólo quien ya una vez inventó el juguete, si no que también es Director de la World Wide Web Consortium y de la  World Wide Web Foundation, él es el que tiene el interruptor de este juguete en casa; y como se harte, no tiene mas que apagar esto para que todos nos quedemos a oscuras, al menos durante unas horas.

 

Gracias Tim por crear la web, vergüenza para quienes la abusan.

 

Hasta la próxima, 

La paz

 

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Categoría: Actualidad
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