El Extraordinario Caso de Charlotte Evans

El Extraordinario Caso de Charlotte Evans

Charlotte Evans siempre fue una niña que vivía su vida tranquilamente en la ciudad de Downderry – Reino Unido, como el resto de los niños. Sin embargo, a la edad de 12, una nueva experiencia cambiaría su vida para siempre. Quien disfrutara durante todos sus años de inocencia infantil de bailar, cantar y hacer teatro, despertó un día con un fuerte dolor en la cadera donde comenzaba a crecer un bulto.

La primera lesión en su cuerpo se extendió desde un pequeño bulto en su cadera a una inflamación general en su estómago, piernas y espalda.

Evans fue internada de forma inmediata en el hospital, donde pasó tres semanas en estudios, mientras los médicos no encontraban una respuesta a lo que estaba sufriendo la niña. Le dijeron que no podían encontrar nada malo en ella y que la inflamación pasaría y no volvería a suceder. Evans dice que esas fueron sus palabras exactas “nunca volvería a suceder”.

Sin embargo, dos meses después de haber sido dada de alta tuvieron que volverla a internar, ahora por una fuerte inflamación en una de sus manos. Esta vez el personal del hospital la diagnosticó con síndrome compartimental. Aún así, los médicos se encontraban confundidos porque esta afección suele suceder después de una lesión, hasta ahora no saben qué la está causando en el cuerpo de Charlotte Evans.

Los grupos musculares de los brazos y piernas están contenidos en un espacio llamado fascia. El síndrome compartimental sucede cuando aumenta la presión dentro de un compartimento muscular. Este es tratado quirúrgicamente a través de una fasciotomía, donde se hace una incisión para aliviar la presión.

La agonía de vivir de cirugía en cirugía

Hasta ahora, la estadía más prolongada de Evans dentro de un hospital fue de siete meses sin poder salir; periodo donde tuvo que sacrificar una importante parte de su juventud y de sus estudios de secundaria. La asistencia escolar de Charlotte alcanzó apenas un estimado del 40%, en su mayoría estudió dentro de una sala de asistencia médica, incluso los exámenes de certificación secundaria los hizo internada en el hospital.

El primer examen de certificación lo hizo 12 horas después de una cirugía, estando conectada a una bomba de morfina.

Me pregunto si eso funcionó a mi favor, porque no podría haber estado más relajada y pasé todos mis exámenes con buenas calificaciones” – Relató Evans en una entrevista con la BBC.

“Casi pierdo una pierna”

El episodio más traumático para Charlotte ocurrió en marzo del 2019. Internada en el hospital esperaba recibir su tratamiento regular cuando uno de los médicos pasó a su lado. Se percató que Charlotte no tenía pulso en el pie y el doctor dijo que era ya demasiado tarde. La pierna se había puesto negra y le notificaron que debían amputarla.

Después de firmar el consentimiento previo a la operación y tras despertar del efecto causado por la anestesia, se dio cuenta que la pierna afectada seguía en su lugar y los doctores le dijeron que de haber pasado una hora más sin intervenirse, definitivamente tendría que haber sido amputada.

Un ejemplo de seguir adelante contra toda circunstancia

Tras cada cirugía que recibe Charlotte, las cicatrices se hacen más notorias. Esto ha causado que la gente suela juzgarla de antemano por pensar que son heridas autoinflingidas. “Es sorprendente que estamos en una época en la que creemos aceptar a los demás. Muchos de nosotros lo hacemos, pero otros no”, opinó Charlotte sobre las veces que ha sido señalada. Relató, además, que recientemente en un ascensor del hospital un hombre le dijo que la consideraba repugnante y egoísta, pues mientras ella “se autolesionaba”, había gente sufriendo y muriendo por coronavirus.

Muy a pesar de este tipo de situaciones repetitivas en su día a día, actualmente tiene un tratamiento que funciona la mayoría del tiempo, aun así y aunque cada vez tiene menos episodios, las lesiones tardan cada vez más en curarse. Sin importar las lesiones, Evans ha comenzado a tomar nuevamente clases de baile, esto no ha sido fácil porque le preocupa que su condición afecte sus actividades, más esto no la ha detenido de seguir sus planes de dedicarse al teatro musical.

Muchas veces tiene pequeños intérvalos de salud entre cada episodio, así que utiliza estos espacios para hacer todo lo que esté a su alcance. Aunque trata de mantenerse realista y no ilusionarse sobre poder bailar a tiempo completo, permanece optimista sobre sus sueños.

Espero que mi condición se calme y puedan controlarla mejor. No sé si podré hacer teatro musical, pero quizá lo mejor sea en lo que aterrices, no lo que planeaste” – Charlotte Evans.

Fuente:

BBC – La joven que se ha sometido a 66 cirugías por una enfermedad que los médicos no logran diagnosticar.

-DARH

 CharlotteEvans  66Cirugias  Enfermedad  SindromeCompartimental  ReinoUnido  Noticias  DARH
 08/09/2020

Artículos que podrían interesarte 🔥