Plasma Convaleciente ¿Qué es y Por Qué Trump Lo Aprobó?

Plasma Convaleciente ¿Qué es y Por Qué Trump Lo Aprobó?

La transfusión de plasma convaleciente para el tratamiento de enfermedades no es para nada un concepto nuevo en la medicina. Este procedimiento se conocía y se ponía en práctica incluso antes de que se descubrieran por primera vez los antibióticos.

El proceso consiste en aislar el plasma de la sangre de un paciente que haya superado alguna infección y proceder a la transfusión en otro paciente que esté atravesando la enfermedad superada por el primero. Si bien esta dista mucho de ser una cura de efectividad comprobada, plantea también la posibilidad de un tratamiento viable para algunas enfermedades, entre ellas, el actual COVID-19, causante de una pandemia que tiene a la humanidad (casi en su totalidad) represada en sus hogares y contra la cual aún no existe un tratamiento específico.

El Plasma

Es importante aclarar qué es el plasma y cómo se utiliza para entender por qué supone un tratamiento posible para la enfermedad transmitida por el coronavirus 2019-nCoV.

El plasma es un líquido que se obtiene de la sangre una vez que a esta se ha retirado la totalidad de sus glóbulos rojos y plaquetas, así como otros componentes celulares. Este resulta en un suero compuesto principalmente de anticuerpos, sales, agua y proteínas, la cual se utiliza regularmente en el tratamiento de algunas afecciones, como deficiencias inmunes, traumatismos físicos y hasta la hemofilia.

Concretamente, el plasma es el medio a través del cual se pueden transmitir anticuerpos generados por el organismo de una persona sana al organismo de una persona que esté combatiendo la enfermedad, ya que una vez que la persona genera los anticuerpos, estos quedan almacenados en el plasma durante un tiempo indefinido, incluso puede durar años en algunos casos.


En Polonia, la empresa de biotecnología Biomed Lublin, anunció el lanzamiento de una primera fase de producción de un medicamento contra el COVID-19 en base a plasma de menores que lograron superar la enfermedad.


Este tipo de tratamientos se ha utilizado anteriormente en otras épocas, incluso durante la epidemia de la (mal llamada) gripe española, la cual ocurrió entre el año 1918 y 1920. Hay registros que confirman que, durante el periodo de estudio y tratamiento de esta enfermedad, alrededor de 1.700 personas fueron tratadas con transfusión de plasma.

No obstante, es importante resaltar que, aunque también se utilizó este tratamiento durante la epidemia del SARS en el año 2003, la H1N1 en 2009 y durante la epidemia del MERS en 2012; la transfusión de plasma no ha sido probada como un método totalmente efectivo y fiable debido a que, aunque su práctica está ampliamente extendida, nunca se ha realizado bajo el control y observación y evaluación práctica con el fin de determinar su nivel de eficacia.

Esta vez, una lista de países se encuentra no solo ensayando con las transfusiones de plasma entre pacientes que superaron el COVID-19 y pacientes portadores de alto riesgo, sino que también se está evaluando y realizando pruebas de control para determinar si este tratamiento demuestra ser aceptable como cura para la enfermedad de coronavirus.

Entre estos países se encuentran actualmente confirmados:

  • Colombia
  • Reino Unido
  • Perú
  • Estados Unidos
  • México

¿Es una práctica segura? ¿Por qué se aprobó en Estados Unidos?

Actualmente, la transfusión de plasma como método de combate contra la infección de COVID-19 sigue en etapa experimental.

Aunque existe el caso en Estados Unidos de que el propio presidente de la nación, Donald Trump, alegó ante los medios de comunicación que autorizaba las transfusiones de plasma como tratamiento del coronavirus, esto no es precisamente el indicio de que se haya confirmado y establecido algún tipo de "cura" a través de este método.

A pesar de que los medios de comunicación cubieron la aparente aprobación al presidente Trump, fue la agencia estadounidense, Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés), la que se atribuyó la mencionada autorización y tomó en sí toda la responsabilidad por lo consecuente a la extensión de sus prácticas, aunque se dejó en claro que esto se trata aún de una medida experimental y no como un método definitivo.

La controversia que gira alrededor de la propuesta de la FDA, se debe a que como mencionamos anteriormente, la eficacia de la transfusión de plasma no está confirmada y aún no se conoce qué tipo de efectos secundarios podría acarrear, así como aún falta determinar la posibilidad de transmisión de agentes infecciosos de un organismo a otro.

Aunque durante la rueda de prensa de Trump, este anunciaba que la medida significaría un “avance histórico” y que “salvará un incontable número de vidas”, no hay pruebas ni cifras que respalden su discurso. Muy por el contrario, la práctica será únicamente utilizada (por lo pronto) en pacientes que se encuentren en estado grave o complicado.

El secretario de Salud de Estados Unidos, Alex Azar, estimó que alrededor de 70.000 personas en la nación norteamericana han recibido ya el tratamiento de plasma de personas convalecientes, incluso antes de la aprobación por parte de la FDA. Asimismo, también explicó que los primeros resultados extraídos arrojaron una tasa de supervivencia de 35% más alta respecto a los pacientes que recibieron la transfusión en relación a quienes no la recibieron.

La posibilidad de una nueva esperanza

Aunque hasta ahora las pruebas respecto a la eficiencia del tratamiento de transfusión de plasma convaleciente para combatir el COVID-19 no son lo suficientemente determinantes, aún hay agencias de salud a lo largo del mundo que apuestan por esta opción.

Si hay una gran polémica al respecto (principalmente en Estados Unidos), es porque efectivamente, a falta de resultados concretos es posible sembrar la duda de si funcionará o no como tratamiento para frenar la pandemia. No obstante, otro punto de vista es que esta sería la primera oportunidad para demostrar si este tan antiguo procedimiento tiene posibilidad de establecerse como práctica segura en el combate de nuevas enfermedades y virus. Si no se aplicase esta fase experimental, entonces no se podría recaudar las pruebas suficientes para demostrar si es, o no es viable su estandarización.

Sólo algunos países han confirmado que se encuentran en la fase experimental de la transfusión de plasma entre pacientes de infección por coronavirus y aunque estos invitan a la población en general que haya superado la enfermedad a donar plasma. Puede que muchos otros ya lo estén haciendo también sin dar a conocer los medios para contribuir a esta nueva alternativa, por lo que lo ideal sería que cada quién que supere la enfermedad, investigue sobre cómo puede aportar en su país para sustentar esta causa.

Fuentes, referencias y agradecimientos:

UnoTV – Nuevo Tratamiento Contra COVID-19

El Comercio – Plasma Convaleciente, Tratamiento Experimental

El Nacional – Trump Anunció Autorización de Tratamiento Con Plasma

BBC - ¿Qué es el Plasma Convaleciente?

CNN En Español – FDA Anuncia Autorización de Emergencia Para el Plasma Convaleciente

-DARH

 Plasma  Convaleciente FDA Pruebas Coronavirus COVID DonaldTrump EstadosUnidos America Latinoamerica Europa Internacional Avances Futuro Pandemia China Wuhan
 24/08/2020

Artículos que podrían interesarte 🔥