La violencia palestina

La violencia palestina

Disclaimer: Este artículo tiene como fin contar la otra parte del problema israelí-palestino, la violencia generada por palestinos en territorios ocupados por los colonos y territorio israelí. El artículo no tiene como objetivo defender a Israel de las atrocidades cometidas contra el pueblo palestino, pero si contar la otra cara de la moneda de la cual poco se habla por hacer énfasis en ataques terroristas de grupos como Hamas, la extensión territorial israelí y la violencia contra los palestinos. Si le es difícil ver otra cara, por favor absténgase de leer, podría generarle una úlcera.

Hace muchos años, cuando tenía 12-13 años, producto de artículos y debates en Internet, me enteré por primera vez del problema israelí-palestino (ya que en las escuelas públicas rara vez, si es que nunca hablan del tema). Un genocidio silencioso que viene llevando a cabo Israel con complicidad de países del primer mundo en Palestina, todo por un territorio que a fín de cuentas no debería ser de nadie. En Internet es frecuente hallar debates enfocándose más hacia el lado palestino ¿Cómo no apoyarlos en su lucha contra la ocupación sionista en Oriente Medio? “Es una grosería y una desfachatez vendarse los ojos y estar a favor de semejante barbaridad”. Cuando a mis 15 años empecé a obsesionarme con temas sobre la II Guerra Mundial, al igual que muchas personas, empecé a darme golpes contra la pared por no entender cómo un pueblo que sufrió diversos vejámenes a lo largo de la historia y de manera desmedida durante el holocausto nazi, podía cometer actos similares contra un grupo de personas inocentes y sin protección de ningún tipo de fuerza militar (más que grupos terroristas). Mi indignación crecía.

Con casi 18 años empecé a indagar más y más sobre el tema y a pesar de que siempre he estado del lado palestino por estar indefensos ante la barbarie israelí, me ha indignado ver cómo un gran grupo de personas ataca sin piedad a los judíos y a ciudadanos israelitas por el simple hecho de tener una mínima relación (contrato social) con el gobierno de Israel. Que si debieron haberlos quemados a todos en los hornos del nazismo, que si ojalá Irán desarrolle una bomba nuclear y la estalle en pleno Tel Aviv, que si celebrar el homicidio de ciudadanos israelitas o ataques en sinagogas o embajadas, en fin, una lluvia de chorradas que da miedo. (Lea también: "Los negacionistas del holocausto nazi" publicado aquí en Marginal.tv).

Con el pasar de los años he llegado a un tipo de posiciones que ya veo inamovibles. Uno, por lo que he leído, dos, por lo que he visto (lamentablemente no de manera personal), tercero por lo que he escuchado y cuarto, por los debates que he tenido tanto con partidarios del Estado de Israel como contradictores y antisemitas. Mi posición sobre el estado de Israel es paradójica pero no incoherente. Si bien estoy de acuerdo con su derecho a establecerse como Estado y más porque los judíos siempre han sido perseguidos a lo largo de la historia, no estoy de acuerdo con que este sea basado alrededor de la religión y discuto sobre si este debe estar posicionado en un lugar tan inestable.

Israel merece un Estado, pero es una estupidez darle la razón basándose en la biblia, pues no es como que haya una ‘Tierra Prometida’ y más cuando no hay ninguna prueba de que dios exista y mucho menos el judío, por lo que su argumento se va a la caneca. Y sí, aunque el tema levante llagas en la piel, un Estado, sea Israel o el de las pinturas payasito, debe existir para proteger a los judíos quienes han sido perseguidos y casi han sido matados como por deporte a lo largo de la historia, no solo por romanos y la misma Iglesia Católica, sino por árabes y otras culturas/religiones asiáticas. En el medioevo acusándolos por “llevar la peste negra”. Perseguidos después por españoles y portugueses (tras su expulsión en el siglo XV), el luteranismo y luego el nacionalismo del siglo XIX. Y cómo no, el nazismo en el siglo XX. Interponerse contra un Estado Israelí sería poner en riesgo la vida de casi 15 millones de judíos en el mundo. Una barbaridad. Habrá quien, como hice en el pasado, argumentará que o son los judíos y los palestinos, no obstante, la violencia nunca será ninguna salida y en esta no lo será. Aquí la realidad es que el manejo que le dieron las naciones internacionales al problema territorial entre Israel y Palestina ha sido penoso. También, el hecho de que Israel sea un aliado de los Estados Unidos y la OTAN en medio oriente es beneficioso para ellos, por lo cual la muerte de un grupo de “cochinos palestinos” les importa un bledo. Otra realidad es que Israel está perdiendo una guerra, la de las relaciones públicas. La pierde por el antisemitismo que llueve de distintos sectores, desde la más recalcitrante ultraderecha, hasta la izquierda moderada y ultra izquierda que utilizan todo tipo de términos y artilugios lingüísticos para hacer quedar peor de lo que ya está el gobierno de Israel (aunque claro, aveces estos mismos se degradan tanto por sus actos bélicos que dan vergüenza).

El problema israelí-palestino radica principalmente en la falta de información y la lluvia de veneno que inyectan algunos. Pocos se sientan a ver todos los puntos de vista, todas las caras del hexágono (heptágono, octágono, nonágono o las caras que le quieran dar). Uno de tantos es que mientras los palestinos son ajusticiados por los Israelitas, estos sufren un tipo de guerra terrorista moderna propiciada por las genocidas intenciones de Hamas y su llamado “Pacto de Hamas” el cual no es más que una consigna en la cual jura destruir todo el Estado de Israel por medio de la Jihad. Vamos, repudiable semejante objetivo. Pero claro, esto no te lo van contando por ahí…

A esto sumamos que Hamas es responsable en parte de las muertes de palestinos en territorios ocupados, pues utilizan a la población civil como escudos humanos, realizando ataques con misiles desde territorios residenciales, escolares o comerciales y/u ocultándose en estos. Escudos humanos que no solo han sido usados por grupos terroristas en oriente medio, sino por los propios militares de naciones como Irak, Afganistán o la India en el conflicto Cachemiro. Evidentemente si Israel o Estados Unidos bombardeara territorios de Hamas donde hay presencia de civiles inocentes (y otros no tanto), sería un escándalo mundial, mientras el uso de escudos humanos es poco conocido y genera poca indignación. En otras palabras. Israel recibe misiles y no puede contraatacar. Nuevamente: esto no te lo cuentan. Pero sí te cuentan que ciertos militares israelís con problemas mentales usan palestinos como escudo para ingresar a territorios donde hay presencia de terroristas. Y, aunque trágico, estos usan de escudos humanos a sus adversarios, no a sus propios ciudadanos. (Ojo: no estoy defendiendo los escudos humanos, solo doy un ejemplo).

Además de todo lo anterior, hay un problema gravísimo de adoctrinamiento por parte de grupos armados terroristas como Hamas hacia menores de edad. Por la falta de autoridades, la presencia de distintas células terroristas en territorios palestinos sirve para que adoctrinen en espacios públicos, en colegios y escuelas a menores de edad en la grandeza de la jihad: la inmolación. También, envenenando a todo tipo de personas sobre la importancia de llevar a cabo pequeños actos de sabotaje contra los soldados israelitas. Esto es una realidad, y ha sido narrado por férreos defensores de Palestina, como Joe Sacco, periodista y caricaturista de los Estados Unidos quien precisamente tiene un libro llamado ‘Palestina’ publicado por la editorial Planeta. En el libro, por dar un ejemplo, en la página 34 habla de una niña que fue gravemente herida por lanzarles piedras a unos soldados israelíes. La niña no tenía como tal razón para hacerlo, no la agredían, no la insultaban. Pero de ver cómo otros lo hacían contra los soldados, ella intentó replicarlo con tan mala suerte que la enviaron al hospital de una paliza.

Obviamente no todas las agresiones contra los soldados y colonos son “porque sí”. Pues en muchas ocasiones lo hacen para defender sus territorios, defender familiares o bien porque están siendo increpados de alguna manera por estos. No obstante, negar que hay adoctrinamiento y que hay gente que ataca colonos y soldados israelíes por motivos religiosos o simplemente porque les da la gana, es faltar a la verdad. Así como no todos los palestinos son buenos, los israelíes tampoco son malos.

Por un par de segundos invirtamos las posiciones. ¿Qué harían los palestinos si estuvieran en la posición de Israel? ¿Evitarían un genocidio o lo propiciarían? Yo creo que la segunda… Repito, no todos. Así como no todos los estadounidenses apoyan sus campañas bélicas alrededor del globo. Pero sí una gran mayoría debido al lavado de cerebro e influencia de grupos terroristas como Hamas, o muerte de un ser querido y/o conocido a manos del ejército israelí en territorio ocupado (los cuales lo hacen de maneras terroríficas según cuentan libros como el de Palestina).

De estar Palestina en el papel de Israel no dudaría un segundo en acabar con cuanto judío se encuentra por su camino y más cuando países vecinos con ideologías antisemitas (por hechos históricos como guerras de Israel en territorios musulmanes) apoyarían el genocidio sin rechistar. Si con documentos como el “Pacto de Hamas”, Hamas es capaz de reclutar adolescentes para inmolarse en territorio israelí en autobuses, parques, restaurantes o sinagogas, ¿cómo no van a ser capaces de pisarles la cara con una bota militar si tuvieran la oportunidad? Es muy inocente quien lo viera improbable (en el caso hipotético).

Finalizando he de evocar un fragmento leído del libro titulado Eichmann en Jerusalén, de la filósofa y escritora Hannah Arendt, en la cual habla sobre cómo los judíos aceptaron las leyes de Núremberg, no porque fueran pacíficas y les devolvieran la dignidad, sino porque con estas los judíos, a pesar de ser considerados peor que la basura en la Alemania Nazi, por lo menos podían ceñirse a unas “normas” para intentar convivir en paz en el territorio bávaro. Ahorita está pasando igual, mientras Israel teme con ser extirpados de oriente medio, los palestinos tienen que ceñirse a aquellas reglas que hacen los colonos para poder subsistir en sus territorios. Sólo habrá paz en los territorios palestinos e israelíes cuando no haya fascistas como Netanyahu y grupos terroristas de por medio, y mucho menos la influencia de países antisemitas como los musulmanes, ni sus contrapares occidentales que por ellos acabarían con la mitad de oriente medio y próximo. Sólo habrá paz cuando la gente deje de lado su antisemitismo y el judío no se sienta amenazado por cuanto flanco existe, pues es por esto que está bien vista para el Estado de Israel hacer lo que haga necesario para subsistir.

-César Zalamea

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 15/06/2020

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