El Holocausto Ucraniano

El Holocausto Ucraniano

La hambruna ucraniana, también conocida como el Holodomor, fue uno de los momentos más controvertidos en la historia de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). La causa de la muerte de 3.9 millones de personas en Ucrania y otras 1.1 millones más en otras regiones de la URSS, todas productoras de granos y cereales.

A la fecha aún hay historiadores que se debaten si todo lo ocurrido fue resultado de una política netamente genocida por parte del estado soviético en contra de la población de Ucrania, o fue todo parte de un descontrol y desorganización por parte de los productores y los entes de control estatal, con resultados fatales.

La “Deskulakización” y la Colectivización

Desde que Iósif Stalin llegara al poder en 1924 emprendió un camino de nacionalización de los sectores productivos con la finalidad de “fortalecer la divisa”, Stalin consideraba que era posible financiar la inversión de la maquinaria y la industrialización del país exportando el cereal que era producido, cereal que dicho sea, era mayormente proveniente de Ucrania.

1927, ocurre la “crisis de las cosechas”, evento durante el cual se registra una exorbitante caída en la producción agrícola y la entrega de dichos productos de parte del campesino al Estado, esta situación se agravó en 1928 cuando el Estado Soviético solo recaudó 4.8 millones de toneladas, en lugar de los 6.8 millones de toneladas del año anterior.

En el año 1929, el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, toma la decisión de emprender el proceso de colectivización de la agricultura. Kazajistán, el norte del Cáucaso y Ucrania fueron las regiones más afectadas por esta medida. El Estado Soviético procedió a la colectivización estatal forzosa de las tierras de cultivo, la expropiación de cosechas, ganado y maquinaria y todo el sector productivo pasó a manos del Estado, el cual se encargaría de establecer los planes de explotación del sector.

También se tuvo como objetivo el control político-administrativo de los campesinos, que fueron forzados a ser proletarios a cargo del gobierno. Todo esto se hizo a través de la eliminación de la clase alta de la sociedad rural, los kuláks.


Los Kulaks eran pequeños agricultores a los que el Zar Alejandro I de Rusia había emancipado entregándoles tierras, y para estos, trabajaban los campesinos en régimen de servidumbre.


En el transcurso del año 1929, los funcionarios del partido comunista que estaban presentes en los campos, fueron apoyados por brigadas provenientes de los centros industriales.

Los kuláks respondieron de forma violenta a los intentos de expropiación y nacionalización de los bienes agrarios en Ucrania, históricamente se registraron más de 14.000 casos de revueltas, sabotajes y disturbios. Uno de los más grandes efectos de estos disturbios fue el sacrificio de más de 18 millones de caballos, el equivalente a más de la mitad de los que había en el país.

El estado envió al Ejército Rojo para sofocar la rebelión de los kuláks, se arrestaron a miles de intelectuales ucranianos y fueron condenados al fusilamiento y muchos otros enviados a campos de trabajo en Siberia. De acuerdo con algunas fuentes, cerca de 2 millones de campesinos fueron enviados a colonizar Siberia y cerca de 500.000 fueron deportados hacia territorios inhóspitos, en los cuales muchas de estas personas murieron por el frío, el hambre o los forzaron a trabajar hasta la muerte.

En el transcurso de 1930 y a partir de ese año se llevó a cabo la incautación de la producción de grano y trigo de manera tan abusiva que los suelos quedaron sin la suficiente cantidad de semillas para generar nuevas cosechas.

Antes de la colectivización la cantidad normal de recolección agrícola era del 12% para el estado, 25% para los animales y 63% para los campesinos. Después de la medida impuesta por el régimen, este número cambió drásticamente, solo en 1930, el estado incautó 30% del total en Ucrania, el 33% en Kazajistán y 38% en el norte del Cáucaso.

En 1931, las cifras mencionadas aumentaron a un 47% en Kazajistán, 41.5% en Ucrania y 39.5% al norte del Cáucaso. 1932, es aprobada la “Ley de Espigas”, la cual tenía como principal fundamento la subyugación de todo aquel que tomara posición en contra de las requisas, así como la criminalización de todo aquel campesino que tomase de forma ilícita o no autorizada de alguna espiga o cebada para comer. De acuerdo con los registros históricos, bajo la “ley de espigas”, se ejecutaron un total de 5.400 personas y otras 125.000 fueron encarceladas.

El Acorralamiento de Ucrania

El programa de nacionalización soviético tenía dos grandes metas, la primera sería eliminar físicamente a los campesinos que se oponían a las colectivizaciones, en especial los kuláks, y también el reprimir cualquier intento de revolución nacionalista en Ucrania.

Stalin era consciente de la participación de los campesinos ucranianos durante la guerra civil, por lo que se enfocaba en atemorizar a la gente a través del hambre con el fin de que no se originara una contrarrevolución en Ucrania, la cual se había proclamado nación independiente después de la revolución del 1917.

A inicios del año 1933, desde Moscú se hizo oficial la restricción de alimentos destinados a los campesinos que no cumplieran con los plazos de entrega de cosechas en las regiones de Ucrania, Kazajistán y el norte del Cáucaso.

La cosecha de trigo del año 1933 fue vendida en el mercado mundial a precios muy por debajo del mercado con el fin de agotar su existencia. De acuerdo con los registros de la época, esta cosecha era tan abundante que se pudo haber alimentado a la población ucraniana durante dos años consecutivos.

El Kremlin, previendo la futura migración de los campesinos de las regiones afectadas por la restricción, prohibió a toda la población que se trasladó desde Kazajistán y el Cáucaso dejando atrás todas sus pertenencias, comida, y estando sin dinero ni hogar, el ingresar al interior de las grandes ciudades. Condenándolos así a morir de hambre, lo que fue el inicio de lo que se conoce ahora como “Holodomor”.

A principios de invierno de ese mismo año, el Ejército Rojo y la Policía Secreta Soviética (GPU), cercaron con perímetros militares y líneas de alambrado las carreteras y las vías ferroviarias a lo largo de Ucrania y el Cáucaso, al mismo tiempo, las costas y los puertos del Mar Negro eran bloqueadas por la Flota Roja con el fin de impedir que entrara ninguna mercancía ni alimento a la región.

La respuesta natural de la gente indignada ante tales medidas fue la de acercarse como medida de protesta a las zonas cerradas, únicamente para ser dispersadas a tiros o incluso asesinadas con las armas automáticas del ejército.

Los que se atrevían a dirigirse a las ciudades o intentar entrar en los depósitos de grano eran brutalmente asesinados por el Ejército Rojo o capturados por la GPU, la cual los apresaba y sometía a numerosas torturas hasta matarlos. En el centro de detención de Napalovski, numerosos presos fueron tostados vivos en una plancha calentada al rojo vivo.

Un estudio realizado a un total de 30 resoluciones que el Comité Central Ejecutivo del Partido Comunista Bolchevique y el Comité Soviético de la República Socialista Soviética de Ucrania publicaron entre 1929 y 1933 arrojó que, en dichas resoluciones, se describen las condiciones para el total aniquilamiento físico de la población rural ucraniana.

La Hambruna Intencional

La palabra Holodomor es una palabra de origen ucraniano cuyo significado literal es “matar de hambre”, el primer registro de uso conocido de esta palabra se da de la mano del escritor Oleksa Musienko en un reportaje que presentó ante la Unión de Escritores Ucranianos en 1988.

A principios de la primavera de 1932, los campesinos comienzan a morir de hambre. Los historiadores afirman que la gente fue forzada a alimentarse de hierba, de la corteza de árboles, de perros y gatos, e incluso de sapos y ranas.


Se calcula que aproximadamente 25.000 personas morían cada día en Ucrania


En la desesperación, se comían los cinturones y zapatos de cuero, el musgo de rocas y árboles. Los más afortunados que vivían cerca de ríos y bosques podían permitirse cazar y pescar, incluso salir en busca de otros alimentos en las áreas boscosas; pero la gran mayoría no tenía esta dicha.

Se tienen registros de casos de canibalismo, aunque en esta situación extrema el canibalismo aún era penado. Los caníbales eran llevados a prisión y otros eran linchados.

Anne Applebaum, autora del libro documental Hambruna Roja, La Guerra de Stalin Contra Ucrania y ganadora del Premio Pulitzer por su libro sobre el Gulag, relata en su investigación que “los niños morían de hambre. A lo que los padres, también próximos a la muerte por inanición, cocinaban los cadáveres de sus propios hijos y los comían. Luego, cuando se daban cuenta de lo que habían hecho, enloquecían”.


Anualmente, cientos de personas depositan velas y flores en el recuerdo a las víctimas del Holodomor, en Kiev, ciudad capital de Ucrania.


La cantidad total de víctimas del Holodomor es incierta, sin embargo, los cálculos más recientes hechos por los historiadores y de acuerdo con la base de fuentes de archivos soviéticos desclasificados, arrojan un número de 3 a 3.5 millones de muertes.


El Holodomor es sin duda uno de los capítulos más negros de la historia moderna, a los que sumo episodios como el bombardeo de Hiroshima-Nagasaki y el holocausto de la población judía en la Alemania Nazi.

Aunque los historiadores se debaten sobre si el Holodomor fue (o no) un crimen de genocidio hecho intencionalmente por Stalin, las pruebas halladas hasta ahora son bastante determinantes, mientras los detractores se apoyan en tecnicismos respecto al significado literal de términos como “intencional”, se pudiera concluir (muy personalmente) que, si fue intencionado o no, podemos ver el como una sola persona, con el poder, la avaricia y la suficiente maldad puede causar catástrofes de inmensas magnitudes.

Indudablemente, aún estaremos quién sabe hasta cuando a merced de políticos que se creen seres superiores al resto, que olvidan que su rol es meramente administrativo y que su moral e intención debe ser siempre (y únicamente) administrar los recursos de su nación para el desarrollo y crecimiento de esta y de su población.

La historia es únicamente nuestra ventana al pasado, que sin importar las conclusiones a las que podamos llegar, lo que realmente importa es entender el por qué fueron las cosas, el cómo y el resultado final; así como en qué influyó en el presente que vivimos actualmente, para de esta manera definir el futuro que queremos vivir.

Referencias, fotografías y agradecimientos a:

XLSemanal, Holodomor de Ucrania

Eurasia1945, Holodomor - Genocidio en Ucrania

National Geographic, Holodomor - Gran Hambruna Ucraniana

-DARH

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 30/06/2020

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