Deslegitiman las protestas para el 21 de noviembre en Colombia

Deslegitiman las protestas para el 21 de noviembre en Colombia

Al igual que aconteció en Haití, Ecuador y Brasil, y ha estado aconteciendo en Bolivia, Argentina y Chile, Colombia se prepara para manifestaciones este jueves 21 de noviembre en horas de la mañana donde diferentes colectivos y organizaciones sociales anhelan la participación de más de 1 millón de personas en todo el territorio nacional (aunque probablemente esta no llegue ni a un 40%) buscando ser escuchados por el Gobierno de Iván Duque el cual no ha hecho en 14 meses más que perder el tiempo. Mientras estos colectivos y organizaciones sociales se preparan, la derecha más borde del país ha iniciado con una vieja táctica, deslegitimar todo lo que no les convenga.

 

-El Gobierno Duque- Motivo principal de las manifestaciones

Cortesía de @Gartoons_

El porqué de las manifestaciones es complejo de explicar pues no solo es la causa sino los causantes de esta. Colombia es un país con 45’000.000 de habitantes, un país rico en minerales, crudo, biodiversidad, recursos hídricos, diversos climas para el cultivo de miles de especies de frutas, verduras y hortalizas, campos verdes para el ganado y una posición geográfica que le permite comerciar tanto por el pacífico, como por el atlántico.

Lamentablemente son más las cosas malas que las buenas, pues si bien es un país maravilloso, está marcado por una violencia generalizada en todo el territorio nacional, grupos armados al margen de la ley en 20 de sus 32 provincias, pobreza monetaria en más de la mitad de la población, hurtos callejeros descontrolados, un sistema de transporte precario en las principales ciudades del país, vías principales convertidas en unas trochas (vía en muy mal estado). Si bien muchos de estos problemas han aquejado al país desde hace lustros (uno de los argumentos que utilizan los uribistas {definición: seguidores de Álvaro Uribe, líder y cabeza del movimiento político Centro Democrático el cual cobijó al actual presidente Iván Duque} para deslegitimar la manifestación), lo que ha llevado a la gente a la indignación es la total incompetencia del gobierno de Iván Duque frente a esas situaciones.

Casos como el casi nulo interés del Gobierno en bajar las cifras de desempleo y de deserción escolar; intentar gravar la canasta familiar; implementar a las patadas en el Congreso la Ley de Financiamiento la cual ha sido catalogada por diferentes sectores económicos como un traspié en las finanzas de los más pobres del país; el interés de prologar la guerra con grupos armados; la insuficiente presencia de fuerzas armadas en territorios sensibles con presencia de narcotraficantes por ser pistas para la movilización de estupefacientes, como lo son la cuenca del Catatumbo, el bajo Cauca, Nariño y Putumayo; la defensa férrea contra el criminal de Andrés Felipe Arias quien fue ministro de agricultura en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez y quien fue acusado, juzgado y procesado por haber permitido la desviación de dineros destinados a campesinos pobres del país, a empresarios y figuras públicas colombianas los cuales evidentemente no les hacía falta dinero en sus cuentas bancarias; la exaltación por parte del presidente Duque al saliente ministro de Defensa Guillermo Botero, aun cuando este ocultó la muerte de más de 10 menores de edad en un bombardeo a un campamento de las disidencias de las FARC; el interés casi enfermizo que tiene el Ministro de Hacienda con querer vender la generadora de energía ISA o la petrolera del país, Ecopetrol, o la filial de esta, Cenit, las cuales dan a cientos de miles de colombianos trabajo, directa o indirectamente, esto sin contar los billonarios dividendos que deja al país por la extracción de hidrocarburos dentro y fuera del país.

Iván Duque, llegó como la promesa para un grupo de colombianos que veía en el Uribismo la salvación para un país que según ellos venía en declive -el cual no es cierto ya que independientemente de que el Gobierno de Juan Manuel Santos haya estado marcado en traspiés, declaraciones absurdas, corrupción y muchas manifestaciones sociales, este había logrado levantar la economía, la inversión extranjera, potenciar el turismo en las principales ciudades del país, reducir drásticamente la violencia en el campo y firmar el proceso de paz con la guerrilla de las FARC-, país que había que salvar de las “terroríficas manosdelcastro-chavismo, progresista de rayos homosexualizadores, que surgiría si Gustavo Petro, dirigente de la centro izquierda del país, ganaba las elecciones presidenciales de 2018.

Duque llegó el 7 de agosto como el joven soñador que anhela en algún momento de su vida una presidencia para cambiar el país. Muchos colombianos esperaban que su primer año no fuese tan malo como se pronosticaba, sin embargo, tras su ‘año de aprendizaje’ como titularon varios medios de comunicación al primer fracaso de año presidencial que tuvo – ¡Ja!, como si uno viniese al puesto más importante de un país a aprender un año de cuatro (que corresponden al periodo presidencial según la constitución colombiana)-, uno queda con muchas dudas. ¿Cómo un presidente, en un año, puede devolver al país ocho años atrás en materias sociales? ¿Cómo un presidente, en un año, puede tener una impopularidad inferior al 26%? ¿Cómo un presidente, en un año, puede dedicarse más a exigir la caída del régimen del dictador Maduro cuando su país también sufre hambruna y violencia?

Tras lo anterior, ¿qué más se puede agregar a este sancochode problemas? Pues bien, Duque, como jefe de Gobierno permite que sus ministros den declaraciones públicamente sobre las que él posteriormente sale a rechazar. Un ejemplo de lo anterior es la solicitud de la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, quien ha estado solicitando fervientemente, la implementación del fracking para extraer hidrocarburos –técnica que ha sido prohibida en muchos países del primer mundo por producir daños a fuentes hídricas y producir sismos de mediana escala, tal cual sucedió recientemente en Reino Unido-. Duque llegó al poder rechazando el fracking, luego dijo no estar de acuerdo con la ministra y ahora están en proceso de implementarlo “con fines investigativos”. Otro ejemplo es su posición frente a la reforma pensional que está adelantando el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, la cual han denunciado diferentes sectores de buscar aumentar la edad para pensionarse y acabar financieramente con un gran número de personas pensionadas. Duque ha dicho no estar de acuerdo, sin embargo, el ministro continúa con las charlas para pasar el proyecto de ley al congreso. ¿A qué juega Duque?

Duque como jefe de gobierno tiene la facultad para dar órdenes a sus ministros. Si estos no actúan en consecuencia Duque puede pedirles el puesto. Por consecuente uno tendría que elegir una de dos opciones: Duque es un mentiroso o es un incompetente al que sus ministros no le hacen caso.

 

Deslegitimemos hasta tu nombre

Después del anuncio de una masiva manifestación programada para el jueves 21 de noviembre del presente año, hace aproximadamente mes y medio, numerosos grupos sociales y políticos de ultraderecha se han dedicado a deslegitimar la manifestación, asegurando que sus argumentos no tienen "ni pies ni cabeza", que si bien el país tiene problemas no es culpa del gobierno y que Duque está haciendo lo mejor que puede para solucionarlos, situación que evidentemente no se puede solucionar de un día para otro y menos en los cuatro años que dura un mandato presidencial, no da pie para que el Gobierno se haga de la vista gorda.

Las declaraciones de aquellos sectores no hizo daño alguno a la protesta, pues a pesar de aquellos argumentos, numerosos sectores y personajes públicos se han sumado a las manifestaciones de los cuales no solo se destacan centrales obreras, sindicatos, universidades, gremios del transporte público, entre otros colectivos sociales, sino también la iglesia católica, los hinchas de equipos de fútbol como Millonarios F.C., Independiente Santa Fe,Atlético Nacional, etc., y figuras célebres como el cantante Carlos Vives, el grupo Aterciopelados, la Señorita Colombia, la cantante Adriana Lucía, y los actores Nórida Rodríguez, Julián Román, Andrés Parra, entre otros.

Tras estas declaraciones y la sumatoria de diferentes personalidades, gremios y sectores, el Centro Democrático inició una campaña sucia contra la manifestación, muchas de ellas rayando en lo ridículo. Un ejemplo de ello fue declarar que el 21 de noviembre la izquierda colombiana busca acabar con el transporte público y realizar saqueos tal cual sucedió en Chile los primeros días de las manifestaciones contra Piñera en el cual se registraron millonarias pérdidas contra comerciantes del común y en la que el Metro de Santiago terminó prácticamente en ruinas.

 

A principios de noviembre se conoció un vídeo en redes sociales donde un encapuchado invitaba a la sociedad a realizar ataques contra la fuerza pública como nunca antes se había visto, a realizar bloqueos en las principales estaciones de TransMilenio y a destrozarlas por completo. El vídeo que aún no ha sido investigado por la Fiscalía causó revuelo entre varios sectores de la sociedad que temen ser víctimas de una violencia indiscriminada el día de las manifestaciones, sin embargo, la gran mayoría de la ciudadanía inmediatamente asoció el vídeo con una campaña de desprestigio, porque de ser real, ¿cómo esos colectivos comparten en redes sociales sus intenciones y no en grupos afines a sus intereses políticos?  ¿por qué poner sobre aviso a las autoridades sobre sus intenciones belicistas? No tiene sentido.

Otro caso de desprestigio fue el protagonizado por José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, esposo de la congresista del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, quien en días pasados utilizó en twitter fotografías de un performance cultural liderada por la comunidad LGBTI de Antioquia titulado “La peregrinación de la bestia” realizada en las inmediaciones de la Catedral Metropolitana de Medellín, con el fin de denunciar la violencia de la que son parte por su condición sexual; tachándola de ser un ritual satánico para fortalecer el paro nacional del 21 de noviembre. Absurdo.

También he de mencionar que, según el Centro Democrático y otros partidos de ultraderecha, la izquierda colombiana está trayendo ciudadanos venezolanos fieles al régimen de Maduro y guerrilleros de las disidencias de las FARC para que cometan actos vandálicos contra la infraestructura de las principales ciudades del país, argumento el cual no solo es vacío sino absurdo en todo sentido. Un caso a destacar sobre esto fue uno de los numerosos twitts de la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, donde tachó a un grupo de youtubers de ser guerrilleros de las FARC buscados por la policía boliviana por participar en los desmanes que se han vivido en el país tras la renuncia de Evo Morales, twitt donde se menciona al llamado Foro de Sao Paulo, el cual es el chivo expiatorio de la derecha de América Latina, para desprestigiar cualquier lucha social. Es un tanto curioso que el motivo de la gente que saldrá a manifestarse el 21 sea “la intromisión de un foro” que no conocen, más no porque en sus ciudades haya gente que no tiene para comer, entre otros motivos.

En días pasados el periódico El Espectador en cabeza de su director Fidel Cano Correa, denunció que están utilizando el nombre del diario para realizar fake news a favor y en contra de las manifestaciones que se llevarán a cabo el 21 de noviembre. La más alarmante y la que causó mayor revuelo en redes sociales fue la “noticia” que argumentaba que el líder de centro-izquierda, Gustavo Petro, estaba contratando más de 30.000 buses para movilizar a civiles de diferentes partes del país para que participaran en las protestas que se llevarán a cabo en Bogotá.

Como dato adicional, en diferentes lugares de Bogotá y Medellín, las autoridades han estado quitando carteles y pancartas adheridas en muros que invitan a las manifestaciones del 21 de noviembre. Los argumentos son que en esas zonas está prohibido los grafitis y/o pancartas, no obstante, la ley permite gran número de espacios para estas expresiones sociales, espacios en los cuales se han puesto estas invitaciones a las manifestaciones, entonces, siendo legales esos espacios para la expresión ciudadana, ¿por qué las autoridades están quitando las pancartas?  

 

Las intimidaciones de los más radicales

En medio de tanto revuelo, ¿qué más puede suceder en esta tierra sin igual? Pues como si de una novela de ficción se tratase, numerosos grupos de ultraderecha han anunciado que se uniformarán para defender el patrimonio público y privado de las principales ciudades del país, argumentando que el interés de la izquierda del país es destrozar todo lo que se encuentre a su paso. El ejemplo más claro de esto fue el anuncio realizado por el abogado y representante de víctimas de la guerrilla de las FARC, Jaime Arturo Restrepo, alias "El Patriota" junto a Emilio Arboleda y otro grupo de personas más, de realizar un grupo denominado RCA, Resistencia Civil Antidisturbios, el cual se encargaría de evitar a toda costa que "vándalos" atenten contra la integridad pública y privada de la ciudad de Medellín.

Hay que destacar que Jaime Arturo Restrepo, alias "El Patriota" es un acérrimo seguidor del Uribismo y ha demostrado en redes sociales su probable falta de paz mental, amenazando en el pasado a líderes de izquierda como al senador Iván Cepeda a quien desafió a un duelo a muerte, y los actos de Emilio Arboleda, otro vil personaje que a finales de junio del presente año, bajó una bandera LGBTI izada en el Pueblito Paisa de Medellín, para posteriormente apuñalarla y cortarla en pedazos, argumentando su lucha contra la ‘ideología de género’, personaje quien en años pasados amenazó con apuñalar a una mujer y quien también tachó al noticiero Noticias UNO de estar al servicio de las guerrillas colombianas, aun cuando sus declaraciones pueden generar violencia contra el noticiario.

Después de aquellas declaraciones de los ‘RCA’ y otros grupos que han ido surgiendo en ciudades como Bogotá, uno se pregunta ¿cuáles son los reales intereses de estos grupos? ¿quién nos dice que no van a atacar a los manifestantes para llevar una escaramuza en las calles? ¿quién nos dice que de atacar no posarán de víctimas para deslegitimar la protesta?

 

¿Qué esperar de las manifestaciones?

El jueves 21 de noviembre, contra viento y marea, contra la intimidación y la deslegitimación de la protesta, la gente saldrá a marchar para alzar su voz en contra de un gobierno al que no le interesa en lo más absoluto la ciudadanía. Esta no es una manifestación para desestabilizar ningún gobierno, mucho menos para acabar con la derecha como dicen numerosos sectores pro-gobierno, pues a esta manifestación se han sumado tanto sectores de izquierda, como de centro y de derecha, esta es una manifestación de todo un pueblo contra la indiferencia estatal. La manifestación no busca hacer quedar mal a Duque, pues él es quien día a día queda como un zapato nacional e internacionalmente y quien hará que el Uribismo, tras los tres años de mandato que le quedan de gobierno, no vuelva jamás al poder, puesto que la gente no querrá volver a votar para continuar con la indiferencia estatal que se padece en todo el territorio nacional.

Las manifestaciones del 21 serán masivas y casi en su totalidad pacíficas. Lamentablemente, como en cualquier manifestación habrá (pocos) actos de violencia pues nunca faltan los vándalos y revoltosos que intentan hacerse los chistosos atacando la propiedad pública y privada, no obstante, estos serán poquísimos comparados con los miles que saldrán a hacerse escuchar de manera pacífica y armoniosa, que respetarán la propiedad ajena y que visibilizarán un país que busca un cambio social de raíz. He de resaltar que esperamos todos los que saldremos a las calles que los casos de infiltrados –como han infiltrado numerosas protestas en el pasado- sean poquísimos para que esta manifestación no termine en una batalla campal, además de esperar que las ‘fakenews’ cesen y que no haya más casos donde los medios de comunicación como RCN y sus filiales ataquen las manifestaciones.

Tenemos la esperanza de que este sea el principio del cambio.  

(Grandes agradecimientos para @Gartoons_ por permitirme usar su caricatura de Iván Duque, en el blog para Marginal.tv) 

 

-César Zalamea

 colombia manifestaciones protestas paro nacional 21N Bogotá Iván Duque paramilitarismo guerrillas FARC Uribismo Centro Democrático Petro vandalismo El Patriota Pueblito Paisa

Artículos que podrían interesarte 🔥