'Matarife' y la decadencia del uribismo

'Matarife' y la decadencia del uribismo

Para nadie es un secreto el poder que tiene Álvaro Uribe Vélez y lo que representa -el uribismo- para Colombia. Si bien las elecciones “presuntamente” en el país fueron amañadas para la victoria de Iván Duque, esto no quiere decir que no haya un gran sector del país que lo apoya y apoyará a todo hombre, mujer, títere o animal que sea respaldado por el ‘innombrable’. Lo cierto es que, sus defensores, en su mayoría, son personas de escasos recursos con grados de escolaridad mínima que no pueden tener un mediano debate sin salirse de casillas, adultos mayores que temen al progreso o a los cambios bruscos que necesita el país para salir del atolladero, y cómo no, todos aquellos que comen de la ‘teta’ de la corrupción que representan ciertos miembros del Centro Democrático. (Nota: no lo digo yo y tampoco lo dice la ciencia, lo dicen todas aquellas investigaciones contra miembros del Centro Democrático por actos de corrupción en varias ciudades y departamentos del país). Uribe no solo fue presidente en dos oportunidades, puso presidente para 2010, casi pone presidente en 2014, se interpuso en el proceso de paz en los comicios del plebiscito, sino que “puso” presidente en el 2018 “presuntamente” de forma ilícita, sino que muchos darían la vida por ‘El Gran Colombiano’. A pesar de esto, Uribe y su representación va en decadencia. Su caída es tal que podría fracturarse por completo de caer…

Cada día son más las personas jóvenes y adultos jóvenes que se quitan la venda -como hice yo en 2011- para ver que Uribe, algunos de sus partidarios y algunos de sus seguidores, representa un capítulo de la historia del país que, si bien hay que conocer para verdad y reparación, debe ser cerrado para siempre, para la no repetición. Es así como canales, páginas de opinión y series web como Matarife, han puesto en jaque a todo lo que representa el Uribismo y el Centro Democrático, siendo inútilmente atacado por estos sectores que no hacen más que hacer denigrar y hacer el ridículo.

Las elecciones y las redes sociales

Tras la desvinculación de Juan Manuel Santos a todo lo relacionado con el uribimo, su guerra férrea contra el proceso de paz, el interés de muchos de sus copartidarios en perpetuar la guerra y el acceso a las redes sociales, el uribismo y el mismísimo Uribe han venido en declive. Con las últimas elecciones presidenciales dejaron múltiples dudas sobre si Iván Duque fue electo de manera lícita. Hay múltiples superficiales maneras de ver que algo anda mal:

  • Una, el escándalo de las hojas E14 de la Registraduría que fueron vilmente modificadas para sumarle votos a Iván Duque en la Segunda Vuelta Presidencial de 2018.
  • Dos, las hojas fotocopiadas que fueron usadas como tarjetones en un puñado de municipios del país por ‘falta’ de estos para sufragar, que extrañamente tenían marcado como intención de voto a Iván Duque en los comisios interpartidistas.
  • Tres, el escándalo de la compra de votos en Santander y La Guajira por parte del narcotraficante conocido como  El ‘Ñeñe’ Hernández para que Iván Duque ganara la presidencia.
  • Cuatro, las denuncias de la excongresista Aída Merlano quien aseguró que en Barranquilla diferentes grupos políticos compraron votos para favorecer a Iván Duque.
  • Quinto, la comparación de vídeos y fotografías de las campañas de 2018 de Duque y su principal contendor Gustavo Petro. En estas se evidencia la inmensa multitud que acompañaba a Petro en cada mitin público versus los poquísimos acompañantes del uribismo en sus discursos, siendo llenados únicamente dos de sus mítines: los de los cierres de campaña de la Primera y Segunda vuelta. Unos dicen que, porque les pagaron, “presuntamente”.
  • Seis, comparando el movimiento en redes sociales que genera cada uno. Petro supera con creces no solo seguidores en Instagram, Twitter y Facebook a Duque, sino que las visitas en Youtube frente a entrevistas o declaraciones son hasta 6 veces más vistas que las relacionadas con Duque y eso que este último dedicaba sus entrevistas a hacer filigranas con un balón de fútbol y tocar canciones ridículas cuando el tema eran las elecciones del país.
  • Siete, comparando el movimiento que generan en redes sociales sus copartidarios y sus “influencers” más cercanos, quienes de una u otra manera influyen en la decisión de los electores. Influencers como Lalis Smile, Aquinoticias, Levy Rincón, Beto Coral y Alejo Vergel (Colombiano Indignado) logran mover en redes sociales como Youtube a más de 440.000 personas, mientras que las del Uribismo/Duquismo solo llegan a mover 20.000.
  • Ocho, las manifestaciones multitudinarias de noviembre de 2019, en las que diversos sectores (evidentemente no todos apoyos y votantes de Petro) llenaron las calles del país para exigir la caída del Gobierno mediocre de Iván Duque. Mientras que en 2019 la manifestación en apoyo a Álvaro Uribe por investigaciones en su contra por masacres paramilitares no alcanzaron sino 10.000 personas a lo largo y ancho del país.
  • Nueve, el inexplicable apoyo popular que recibió en tan pocos meses. Pasar de ser un don nadie al que pocos conocían a terminar siendo el hombre más votado de los últimos años con 10 millones frente a los 8 millones de votos de Gustavo Petro, quien lleva en la política desde hace 30 años, siendo Concejal, Senador, Alcalde Mayor de Bogotá y dos veces candidato a la presidencia.

Tanto ha sido la decadencia que ha llevado al uribismo a caer aún más bajo para alcanzar sus ruines objetivos. Uno de tantos es la “guerra” digital que se le sale de las manos. Más cuando se confirmó y fue diseminado en medios de comunicación la existencia de un colectivo denominado vulgarmente como la “Bodeguita Uribista” el cual ha estado creando cuentas falsas para dar apoyo popular en redes sociales al uribismo. Un dato que se rumoraba desde hacía más de un lustro siendo despejado por los más hábiles en redes sociales simplemente viendo los nombres de las cuentas (terminados en números, cuentas genéricas), los seguidores (menos de 200) y las fotografías de perfil que tienen (sacadas de internet).

Confirmado en septiembre del año pasado, la noticia generó un revuelo nacional pues Claudia Bustamante, quien es cónsul en Orlando, Estados Unidos, tiene (o tenía) un Whatsapp con aproximadamente 88 integrantes uribistas con numerosos seguidores en redes sociales que se dedicaban no solo a promover causas del partido en redes sociales, sino a atacar a medios de comunicación, periodistas, influencers y a adversarios políticos de manera organizada no solo para desprestigiar, también para influir en la opinión de diversos individuos.

Campañas decadentes que recuerdan como sectores del mismo ‘movimiento’ en los años 2000 desprestigiaron no solo a líderes de opinión y políticos, sino a periodistas y personas del común acusándolos de guerrilleros o colaboradores de estas, poniendo en riesgo su seguridad física en pleno auge de los grupos paramilitares que cazaban a diestra y siniestra todo lo que ‘oliera’ a izquierda.

La polémica serie Matarife

Por medio de Twitter, el 10 de mayo del presente año, el abogado Daniel Mendoza anunció la llegada de Matarife, una serie formato web/whatsapp que contaría la historia del expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez, su trayectoria política y sus “presuntos” nexos con paramilitares y narcotraficantes. Tras el anuncio las redes sociales y los medios de comunicación estallaron debatiendo sobre cómo sería la serie, cuántos capítulos, qué duración y cuándo sería publicada. Mientras miembros del Centro Democrático y sectores afines al uribismo, sin haberse publicado el primer capítulo empezaron a tachar la serie como una falacia y una calumnia contra el presidente eterno, duélale a quien le duela.

Como respuesta, pasados 4 días, el Uribismo publicó un documental sobre la vida y obra del presidente eterno titulado: “Hechos de la vida pública de Álvaro Uribe Vélez”, siendo su primer capítulo el más visto con 29.487 reproducciones, 385 likes y 8.504 dislikes hasta la fecha de escrito este articulo 07/07/2020 13:27. Acto que generó una ola de criticas y largas carcajadas en numerosos hogares colombianos. ¿Cómo un hombre que puso presidente con 10 millones de votos pudo hacer semejante ridículo en Internet?

Los días pasaron y el primer capítulo de "’Matarife’ Un genocida innombrable”, vio la luz el viernes 22 de mayo de 2020 a las 19:00 horas, rompiendo a las dos horas los dos millones de reproducciones en Youtube y llegando hasta la fecha (07/07/2020 13:27) a 5’386.535 visualizaciones, 352.176 likes y 12.252 dislikes. Sin contar las numerosas visualizaciones que tuvo en otras plataformas como Telegram y Whatsapp. El hashtag promocional #MatarifeLaSerie fue trending topic global en el puesto #5, durante 3 horas (23 de mayo de 2020 GMT-00:00). La serie, con una duración de menos de 5 minutos, narrada por Daniel Mendoza, iniciaba con el objetivo de hilar -de rojo- al expresidente Álvaro Uribe con grupos paramilitares, carteles del narcotráfico, corrupción, y personajes cuestionados y deplorables de la política colombiana. Siendo fundamentada por medio de datos periodísticos de acceso público de los cuales se pueden ver la mayoría con una simple búsqueda en Internet.

La serie a pesar de la corta duración y de lo incómoda que llega a ser la voz de Daniel, fue aplaudida por muchos debido a que está muy bien comunicada al público, no se anda con rodeos, tiene una edición impecable y conecta muy bien las numerosas ideas. En pocos minutos se pueden aprender muchas cosas. Una buena manera de contarle al país que es conocido por tener mucha gente con pereza mental, el cuestionable sujeto que nos puso presidente en 2018 y que aunque tambalea no cae tras las rejas.

Horas después de publicado y compartido el primer capítulo, empezaron las críticas y los anuncios públicos de acciones legales contra Daniel Mendoza por supuestamente difamar ‘Al gran colombiano’. Entre los que anunciaron las demandas, el propio Álvaro Uribe aseguró que buscará una rectificación pública, anunciando un proceso que será llevado por el polémico abogado Abelardo de la Espriella quien también fue (o es, no está confirmado) abogado del empresario Alex Saab (quien sirve para el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y que está hoy capturado en Cabo Verde a la espera de la resolución sobre una posible extradición a territorio estadounidense). Otras, como la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, en vez de responder con argumentos la serie que “presuntamente” difama a Uribe, publicó fotografías íntimas de Daniel Mendoza utilizando frases despectivas respecto a su físico. Algo similar haría tiempo después la periodista española radicada en Colombia, Salud Hernández quien dijo que lo único rescatable de Daniel Mendoza fue “dejar las drogas”. Vamos, ataques bajos, como todo aquel que no tiene argumentos.

Tras la publicación de más capítulos (hasta la fecha 4, de los cuales el tercero y el cuarto están divididos en varias partes) diferentes personalidades han anunciado demandas, entre ellos la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, la cual por medio de la firma de abogados Víctor Mosquera y a través de un comunicado indicaban recibir el poder “…para presentar las acciones legales nacionales e internacionales contra el sujeto que aparece como autor de un pasquín difamatorio en serie denominado ‘matarife‘", asegurando que así impedirán que “personas inescrupulosas y misóginas se beneficien publicitaria y económicamente". Vamos, que ahora es misógino denunciar que la entonces ministra de Defensa se reunía con paramilitares, claro, claro, “presuntamente”. Ahora es “un pasquín” denunciar con citas bibliográficas y periodísticas temas de carácter nacional como si este fuese -en este caso literal- el pasquín de “El Expediente” donde el deplorable Rugeles, un neonazi uribista, quien ha atacado a golpes en numerosas ocasiones a sus parejas, publica difamaciones contra políticos alternativos y de la oposición, obvio, sin fundamento y sin pruebas.

A este punto uno se pregunta, si Álvaro Uribe Vélez es inocente y Matarife es un compendio de mentiras para desprestigiarlo, ¿por qué no hay un debate limpio con argumentos? ¿por qué no responder una a una a las “acusaciones” que está llevando a cabo Daniel Mendoza en los vídeos? ¿por qué miembros del uribismo se dedican a desprestigiar con estupideces como su físico a Daniel Mendoza? ¿Por qué tachar con eufemismos maricas como ‘pasquín’ la serie? ¿por qué decir que los youtubers son estúpidos cuando gran parte de ellos hacen contenido de calidad en Internet? Sin contar que Mendoza no es ninguno de ellos, es un periodista que usó la plataforma para divulgar las denuncias contra Uribe en una plataforma web.

Finalmente debo informar, como se ha hecho en pocos medios de comunicación, que Daniel Mendoza, creador de la serie, había denunciado seguimientos ilegales en marzo del presente año, los cuales a partir de la publicación de la serie se han venido incrementando, haciendo denuncias públicas en sus redes sociales.

Solo queda esperar qué deparará el destino.

 

-César Zalamea

 Matarife Matarife La Serie Uribismo Decadencia Política Colombia Paramilitarismo Iván Duque Gustavo Petro Elecciones Ñeñe Hernandez Corrupción Compra de votos Marta Lucía Ramírez Daniel Menzoa Elquelosdelata Serie web
 07/07/2020

Artículos que podrían interesarte 🔥